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Argentina - Brasil: pequeñas diferencias dentro de la cancha y grandes fuera de la misma

  • Foto del escritor: Juan Pablo Paterniti
    Juan Pablo Paterniti
  • 14 ene 2021
  • 3 Min. de lectura

Competencias más lógicas y atrapantes, ventas millonarias hacia equipos de primer nivel y la manera de mostrar a sus jóvenes son algunos de los ejemplos que marcan porque el fútbol brasilero está en un nivel superior al argentino.

Marcelo Gallardo y Miguel Ángel Russo, los DT's eliminados en semifinales de la Libertadores.


Los equipos de Brasil se caracterizaban por mostrar un juego vistoso. ¿Siguen manteniendo esta característica? Quizás no tanto. De hecho, si bien en la última década ganaron el 60% de las ediciones de Copa Libertadores, da la sensación de que fueron opacados por el constante protagonismo de River y Boca.


Sin embargo, haciendo foco en lo sucedido en las semifinales de la actual edición, más allá del gol que le faltó a River para igualar la serie con Palmeiras y del cuestionado rendimiento de Boca ante Santos, entre los equipos argentinos y brasileros hay muchas más diferencias que ambos resultados.

En 2019, Flamengo ganó el Brasileirao y la Libertadores

El orden y la competitividad en cada uno de sus campeonatos locales resulta beneficioso al momento de jugar a nivel internacional”. Su liga principal, el Brasileirao, es atrapante, clara y mucho más lógica que un fútbol argentino que aumenta y disminuye los equipos en su Primera División todos los años. Allí hay 20 participantes, 38 fechas y cuatro descensos que se definen por el rendimiento en ese torneo y no por promedio. Además, los primeros siete equipos clasifican a la Copa Libertadores y los seis siguientes a la Copa Sudamericana, causa por la cual casi todos pelean por algo hasta el final.


Paralelamente disputan la Copa de Brasil con 91 equipos (los que juegan la Libertadores ingresan en fase más avanzada). La misma tiene vital importancia ya que no sólo da un cupo a la Copa Libertadores sino que además premia al campeón con una jugosa cifra de 17.3 millones de dólares (la Libertadores reparte 22,5).


De esta manera, si bien también están los tantas veces criticados estaduales, la diferencia en cuanto a cantidad de partidos jugados a lo largo del año calendario entre los semifinalistas argentinos y brasileros en Copa Libertadores es muy amplia. En 2020 y debido a la pandemia, River y Boca apenas salieron a la cancha en 27 ocasiones, casi la mitad que Santos (52) y Palmeiras (58). Pero la tendencia no cambia en años anteriores ya que en 2018, Boca jugó 46 partidos, River 48, Gremio 73 y Palmeiras 74 y, un año más tarde, Flamengo fue el que más lo hizo con 75, seguido por Gremio (74), River (54) y Boca (50).

Vinicus pasó a Real Madrid por 45 millones de euros.

Por otro lado, claves son también las transferencias de jugadores. Entre 2011 y 2021, Brasil vendió por cifras millonarias a nombres como Neymar y Arthur (Barcelona), Rodrygo, Reinier y Vinicius (Real Madrid), Renan Lodi (Atlético de Madrid), Gabriel Jesús (Manchester City), Oscar (Chelsea), Lucas Moura (PSG) y Lucas Paquetá (Milan). Mientras tanto, pocas figuras del fútbol argentino fueron directo hacia equipos de primer nivel. Sólo se destacaron casos aislados como los de Lautaro Martínez (Inter), Ángel Correa (Atlético de Madrid), Giovani Lo Celso (PSG), Leonardo Balerdi (Borussia Dortmund), Juan Foyth (Tottenham) y Nicolás Tagliafico, Lisandro Martínez y Lisandro Magallán (Ajax), entre otros.


Finalmente, el tema juveniles. Sin el protagonismo de otros tiempos en los Mundiales Sub-20 y Sub-17, los equipos europeos tienen más facilidades para ojear en Brasil. Hace algunos meses, se viralizó una nota de Rory Smith en The New York Times en la que hablaba de la "relativa facilidad para hacer negocios con los clubes brasileros". El periodista inglés escribió: "Los mejores equipos de Brasil invitan a los visores a un recorrido; los argentinos, en algunos casos, ni siquiera responden a los correos electrónicos. En un mercado que evoluciona rápidamente, los clubes favorecerán instintivamente al jugador del que saben más; no pueden juzgar lo que no pueden ver. La caída de Argentina es un fracaso no de talento sino de organización".


River y Boca pudieron haberlo disimulado con el protagonismo mostrado en los últimos años, pero esta comparación deja en claro que el fútbol brasilero merece más una final de Copa Libertadores propia que el fútbol argentino.

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